• Asunción Cueva s/n y Rio Motolo, Shell, Canton Mera, Provincia Pastaza.

Carta de Información – Octubre 2026

Queridos amigos,

¿Qué ocurrió después de la muerte y resurrección de Jesús? Eso está bastante bien documentado: los 40 días fueron un período adicional de formación y discipulado para los apóstoles; luego vinieron los 10 días de espera hasta Pentecostés y la irrupción de una nueva comunidad de fe que, en sus comienzos, se expandió con rapidez por la ciudad. Después, las referencias temporales se vuelven menos precisas. El libro de Hechos de los Apóstoles es una recopilación de diversos acontecimientos que relata un proceso continuo de avances y dificultades; no obstante, estamos hablando allí de más de 30 años, prácticamente más de una generación.

Klaudia y Eckehart Wolff entregamos la dirección del Hospital Shell hace cuatro años y medio. Por ello, ha llegado el momento de compartirles una vez más cómo ha sido el camino hasta ahora y cuáles son las perspectivas a futuro. Hemos sido testigos de la excelente labor que la actual directiva viene realizando desde finales de 2023, consolidando la estabilidad y la paz interna de la institución. Se subsanaron numerosos vacíos legales —tanto menores como sustanciales—, aspectos que nosotros, en nuestro rol como directores iniciales y extranjeros, no alcanzamos a dimensionar en su momento. A esto se sumaron las nuevas regulaciones emitidas por el Estado ecuatoriano. En conjunto, el hospital se encuentra hoy en una posición jurídica y operativa considerablemente más sólida.

Y siempre surgen imprevistos: la remodelación ya concluyó, pero ahora emergen nuevos desafíos. Actualmente se están instalando nuevas tuberías de alcantarillado para las viviendas situadas en la parte posterior. El sistema anterior tenía más de 40 años y las tuberías de hormigón colapsaron. Nuestro equipo está realizando esta obra por cuenta propia (minga/mano de obra interna). Varios amigos profesionales brindan su asesoría técnica sin costo, acompañando y supervisando las faenas para que los costos se mantengan dentro de lo estrictamente alcanzable, aun cuando esto ha requerido agotar los fondos de reserva provenientes del alquiler de viviendas, recursos que habitualmente se destinan al fondo operativo del hospital.

Caso: María Q. proviene de una comunidad a la que únicamente se puede acceder por vía aérea o fluvial. Fue embestida por una vaca y llegó al hospital embargada por el temor. En casa la esperan su hijo y su padre anciano; ambos dependen enteramente de ella. ¿Quién cuidará del ganado si ella no está? La lesión física resultó dolorosa, pero no revestía peligro mayor; sin embargo, la angustia y la incertidumbre dominaban su corazón. El diálogo pastoral y la oración hicieron un verdadero milagro en su ánimo.
Caso: María A. acudió con quemaduras de segundo grado causadas por una explosión de gas que además consumió su vivienda. Las quemaduras no fueron el principal obstáculo, sino el profundo miedo y desamparo emocional en el que se encontraba. Gracias a la contención médica, psicológica y espiritual, pudo salir del hospital con nueva esperanza y fortaleza. Aunque no está a nuestro alcance reconstruirle una casa, ahora sabe que, con la ayuda de Dios, podrá salir adelante por sí misma.

En el corto plazo debemos afrontar decisiones clave:
– A pesar de las múltiples medidas de austeridad, el hospital sigue dependiendo de entre 2.000 y 3.000 dólares mensuales provenientes de donaciones del exterior; por el momento es imposible operar con menos de ese aporte.
– Deseamos incorporar a más miembros comprometidos dentro de la Fundación. A pesar de los esfuerzos, aún no se ha concretado. Necesitamos ampliar la base nacional para que asuman mayor liderazgo y responsabilidad en el país; les pedimos que nos acompañen en oración por este motivo.
– La junta directiva deberá tomar una decisión definitiva este mes respecto a la propuesta técnica para la instalación del sistema solar fotovoltaico en el Hospital Shell.
– El fondo de reserva patronal y cesantía exigido por la legislación laboral para los colaboradores cuenta aún con un saldo preocupantemente bajo. Debería ascender a 100.000 dólares, por lo que la brecha por cubrir sigue siendo muy amplia.
– Y respecto a la incorporación de un médico internista de planta —figura clave que transformaría de manera decisiva la capacidad de internación y la economía del hospital—, seguimos esperando a que Dios confirme su llamado. ¿Tendrá Él otros planes? La llegada de un médico misionero con esta especialidad sería de enorme bendición.

Tal como ocurrió en la Iglesia primitiva, no todo avanza de acuerdo a lo previsto. Aguardamos con expectativa hacia dónde nos continuará guiando el Señor. Cuatro años y medio no representan todavía una generación entera, y hasta ahora el crecimiento numérico e institucional avanza despacio. ¿En qué aspectos nos estamos limitando a nosotros mismos? Agradecemos profundamente su constante respaldo y fidelidad.

El Equipo de Shell

Eckehart y Klaudia Wolff

Donaciones a:

Fundación Misión Cristiana de Salud

Shell, Pastaza

Banco Internacional CC 653572  BINTECEQ RUC 1691716704001.